Sin duda, comprar  un coche eléctrico es un ejercicio que provoca algunas cuestiones importantes. Muchas veces, el desconocimiento, una red de recarga incipiente y la diferencia de precio con un vehículo de combustión de similares características, hacen que los conductores tengan en cuenta estas variables  antes de  adquirir un VE. Afortunadamente, los cambios legislativos presentes y futuros facilitarán la implantación de este tipo de vehículos no contaminantes.

En 2017 se matricularon en toda España cerca de 1.200 coches eléctricos, lo que representa una cifra del 0,6% de todo el parque de vehículos nuevos matriculados. Sin embargo las ventas de coches eléctricos han vuelto a despuntar en noviembre en España, con un aumento del 79,3% respecto al mismo mes de 2017. Respecto al número total de coches eléctricos vendidos en todo el año, estos han alcanzado la cifra de 11.332 unidades; es decir, un 51,9% más que el mismo periodo del año pasado. Los híbridos por su parte han visto sus ventas subir en un 14,2%, de acuerdo con los datos recogidos por ANFAC, la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones.

Como puede verse, las ventas de coches eléctricos crecen más rápido que las de los híbridos, si bien parten de cifras mucho más modestas, por lo menos de momento.

Cuestiones a la hora de comprar un coche eléctrico

Habitualmente, solo nos fijamos en el coste del vehículo y el coste por kilómetro del mismo. Si bien se trata de dos pilares fundamentales en los que apoyar (o no) nuestra compra, no son, en absoluto, las únicas razones a tener en cuenta a la hora de invertir en un VE. A saber: además de estos dos datos, debemos tener en cuenta otros factores como el fácil acceso a puntos de recarga y el uso que le damos a nuestro coche.

De media, podemos necesitar recorrer alrededor de 20.000 kilómetros anuales para compensar en combustible la diferencia en el  precio de un VE. Así que, más allá de consideraciones personales, ecológicas o inerciales frente al comportamiento del mercado (la oferta de vehículos eléctricos es cada vez mayor) es necesario tener una visión global del uso que se le va a dar a nuestro VE para saber si realmente merece la pena su compra.

En primer lugar, la recarga doméstica supone una clara ventaja si tenemos en cuenta que con poco más de un euro de electricidad en tarifa nocturna podemos hacer 100 km frente a los siete u ocho euros caso de utilizar combustibles fósiles. De no contar con garaje o parcela comunitaria, la recarga pública puede ser una alternativa pero a un coste mayor.

Los  puntos de recarga públicos van a experimentar un crecimiento exponencial gracias a diferentes iniciativas de las grandes operadoras, como de avances en legislación que por ejemplo dotarán en un horizonte de 24 meses a todas las gasolineras de cierto tamaño de puntos de recarga disposición de los clientes.

¿Cuántos kilómetros voy a recorrer si me voy a comprar un coche eléctrico?

Este es sin duda uno de los puntos clave a la hora de elegir comprar, o no, un VE. Si bien es cierto que la tecnología de baterías avanza a pasos agigantados, los trayectos a larga distancia con autonomías relativas de unos 400 km en los modelos más avanzados y de unos 300 km en los vehículos más populares como el Renault Zoe, permiten que con una planificación adecuada, las distancias no sean un problema.

Sin embargo, si el uso mayoritario que le vamos a dar a nuestro VE es urbano e interurbano (desplazamientos cortos habituales a nuestro lugar de trabajo, por ejemplo) la cosa cambia radicalmente. Y es que el VE es ideal para este tipo de trayectos que, incluso siendo esporádicos, basta con que superen una media de 7.500 kilómetros anuales para que, en cuatro años, ya resulte rentable su compra.

Si bien para poder calcular de forma exacta el coste por kilómetro de un coche eléctrico, es necesario saber el coste de la financiación (si la hay), mantenimiento, seguro y otros factores, es habitual no tener en cuenta más que el coste de compra del vehículo y su consumo, como antes comentábamos. Este tipo de cálculos no son correctos al 100% ni mucho menos, y debemos tomarlos de forma totalmente orientativa, ya que, por norma general, siempre acabaremos hablando de grandes acumulaciones de kilometraje (de 200.000 kilómetros en adelante) para que en VE nos salga rentable. Algo que, como antes hemos visto, no es cierto del todo.

Conclusiones a la hora de comprar un coche eléctrico

El VE no es el futuro, es el presente y ha venido a quedarse.

La diferencia de precio se irá cortando de forma gradual mientras disfrutamos de otras interesantes ventajas: el VE requiere de un mantenimiento mucho menor, hoy por hoy ya es ideal para trayectos urbanos e interurbanos de corta-media distancia y, aunque despacio, la sociedad en general y las diferentes normativas medioambientales avanzan de forma progresiva en pro de estas nuevas tecnologías, la implantación de puntos de recarga, sin olvidar por supuesto, todo lo relativo a la investigación en baterías eléctricas de mayor capacidad.

En cualquier caso, Leioa Berri Mobility somos expertos en todo lo relativo a la asesoría de coches eléctricos y estamos aquí para orientarte en tu proceso de compra de coche eléctrico, o ante cualquier duda que tengas al respecto. No dudes en consultarnos.

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